El vídeo es el rey o lo que predonima de la banda ancha en el hogar

Hoy, el streaming ya se lleva el 60% del tráfico en las conexiones hogareñas, donde además hay cada vez más dispositivos. ¿Es el fin de la internet ilimitada dentro de la casa?

Hasta hace algunos años, el uso de internet en el hogar se estaba centrado en una única computadora de escritorio compartida por los distintos miembros de la familia. Sin embargo, hoy parece impensable contar con un solo dispositivo conectado por casa, ya que proliferan las notebooks, tablets, celulares y hasta el smart TV. A su vez, dentro de cada hogar crece el consumo de video on line de la mano de Netflix y You Tube. Por esta razón es esperable que el consumo de datos por banda ancha sea cada vez mayor.

Según informaron desde la consultora Carrier y Asociados, durante 2017 las principales empresas proveedoras de internet reportan un promedio de consumo de 100 gigabytes mensuales por boca de acceso en todo el país. “Principalmente está motivado por el video, ya que este consumo se lleva más del 60% del tráfico y cada vez va a representar un porcentaje mayor”, explicó el analista en telecomunicaciones Enrique Carrier, de la firma que lleva su nombre.

El experto se refirió además a las proyecciones para los próximos 5 años. “Se espera un crecimiento anual del 22%, que se van a ir acumulando”, anticipó. Esta realidad se explica, para Carrier, porque hay cada vez más aplicaciones -como Netflix- que hacen un consumo intensivo, así como otras plataformas que incluyen videos. Además, porque cada vez se suman más dispositivos conectados. “Todo colabora para que el tráfico siga creciendo”, expuso.

 

Consumo limitado

Por esta razón algunas empresas proveedoras de banda ancha ya están limitando el consumo de gigas por mes en Buenos Aires. “Se va a volver cada vez más frecuente la banda ancha fija con un tope o con una cuota de tráfico, no se trata de un invento de acá sino que se está dando en otros países”, señaló Carrier.

Para él, la diferencia estará dada por la cantidad de gigas que marcarán ese límite y qué decisión se tome cuando se alcance. “Algunas (empresas) reducen la velocidad, pero no interrumpen el servicio. Esas son decisiones comerciales”, remarcó.

Lo que para el consultor sí es evidente es que el modelo de internet ilimitada no es sostenible en el mediano plazo. “Uno no puede cobrar lo mismo por un consumo que crece, y que crece mucho”, aseguró. Y lo comparó con otros servicios que se pagan en función del consumo, como el gas o la electricidad. “Si todos pagan igual se está perjudicando el que consume menos”, aclaró e hizo hincapié en la necesidad de una forma simple y directa para que el usuario pueda ver su consumo. “Así puede saber cuándo está por llegar a su límite y cambiarse a un plan que le sea más adecuado”, dijo.

De todas formas, sostuvo que con los 100 gigas de consumo promedio actuales, los usuarios argentinos están lejos de los topes que por el momento están poniendo las empresas.

Jorge Abraham, secretario de TIC de la UTN Regional Mendoza, explicó que muchas veces las limitaciones del servicio tienen que ver con una cuestión física, de infraestructura. “Técnicamente cuesta sostener la estructura que va creciendo en exigencias, por lo que muchas veces es necesario poner un pequeño límite para que la red funcione mejor”, dijo.

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