Una beba nació sin un brazo y necesita una prótesis

Los meses pasan y desde el municipio de Malvinas Argentinas no le dan a la familia una respuesta satisfactoria.

A sus tres meses Antonella López es curiosa, movediza. Se sienta y toca lo que le ponen al alcance con su único bracito. La beba regordeta está esperando que desde la dirección de Acción Social del municipio de Malvinas Argentinas le autoricen la compra de una prótesis prescripta por el médico que la atiende.

La nena ya tiene gestionado su certificado de discapacidad, pero aún no se lo entregaron. Una trabajadora social de atención al paciente visitó la casa, donde vive con sus padres y tres hermanos mayores. Le solicitaron a la familia que presentara un presupuesto de una ortopedia. La empresa, ubicada en San Miguel, pasó un presupuesto alto, de 98 mil pesos. «Pero además- asegura Marcela Benegas, la abuela de la beba- nos dijeron que ese tipo de prótesis no se hacía porque no iban a estar cambiándolas cada vez que la nena creciera«.

Varias mamás que tienen experiencia con problermas similares indicaron que había otra ortopedia en Caseros, que pasó un valor sensiblemente menor: 31 mil pesos. «Pero de todos modos – se queja la abuela- del municipio nos hicieron encargar una prótesis en el otro lugar».

Según la mujer, la prótesis pesaba más que Antonella, se la sujetaban con un elástico y el tono no se correspondía con el de su piel .» Nos dijeron que era importada de Alemania, que no se podía corregir», se queja.

Además, el dispositivo nunca le fue mostrado para su aprobación al médico que atiende a la nena en el hospital Central de Pediatría Claudio Zinn y en el Austral. Los profesionales dicen que es importante que empiece a usar la prótesis desde ahora, para que su cerebro asimile las dos manitos.» Le van a hacer una operación que va lograr que la prótesis sea sólo de mano, extendiendo el hueso, ya que tiene en su muñón piel suficiente», asegura la abuela, esperanzada.

Una petición publicada en internet ya reunió casi 75 mil firmas. «Hay gente solidaria que se ofreció a donar prótesis en desuso, pero eran del brazo izquierdo, no del derecho, que es el que le falta a Anto», lamenta.

Mientras esperan que se resuelva la cuestión Marcela y su hija trabajan en su casa, fabricando simpáticas macetas de cemento con suculentas que venden por internet en Facebook (Miss Concretas). Su yerno, papá de Antonella, es calefaccionista y no tiene obra social, porque trabaja en negro.

Marcela y su hija Natalia se angustian cuando perciben que la nena está perdiendo un tiempo valioso, que la aleja de poder crecer normalmente.

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