Alerta perezosos, hoy viernes se celebra el «Día Mundial del Sueño»

Estrés, malos hábitos y exceso de actividades impactan en la calidad del sueño y la cantidad de horas de descanso. Más allá de las causas, nadie se libra de dormir con dificultad.

El propósito de esta celebración es mostrar a la población la importancia de garantizar la cantidad y calidad del sueño.

Dormir mal es un problema común para todas las personas, cualquier sea la edad que tengan. Se trata de un aspecto de la vida que aparece cada vez más afectado, aunque por diferentes causas. El estrés, la sobrecarga de actividades y el abuso de pantallas en el espacio destinado al descanso aparecen como los principales factores.

Los especialistas hace tiempo alertan sobre cómo ha ido disminuyendo la cantidad de horas dedicadas al sueño, mientras que por otra parte no siempre son las adecuadas ni resultan ser un descanso reparador.

El  Día Mundial del Sueño, que se conmemora hoy, apunta justamente a generar conciencia sobre esta situación que tiene consecuencias sobre la salud y la calidad de vida de niños, adolescentes y adultos.

Los profesionales aseguran que son cada vez más las personas que presentan trastornos del sueño. “Las circunstancias del ritmo de vida y los estresores a los que nos enfrentamos a diario atentan contra la calidad de vida y afectan a todas las edades de manera diversa”, aseguró el psicólogo Walter Motilla: “Hay un desfasaje en los horarios, no hay normas adecuadas de higiene del sueño influido esto por la tecnología y los malos hábitos”.

El uso de pantallas antes de irse a la cama es lo menos recomendable pero lo más habitual; la luz que estas producen, las charlas en un chat o estar conectados trabajando definitivamente alejarán el sueño.

Lo mismo ocurre con los televisores que suelen estar en las habitaciones y ni hablar de lo negativo que es acostarse con el celular en la mano, algo en lo que hicieron hincapié los especialistas consultados.

“Necesito acostarme y ver televisión para quedarme dormido, pero si me engancho con algo me duermo tardísimo”, contó Franco. Daniela, por su parte, es testigo de cómo su hijo adolescente se queda hasta altas horas de la noche participando de juegos en red.

Según Matilla, “el insomnio va de la mano del estrés, la ansiedad y la depresión, que son cuadros clínicos pandémicos. Se ve un número creciente de pacientes afectados”. En este plano, aclaró que el insomnio puede ser causa o consecuencia.

Marisa Sartore, miembro de la Unidad del Sueño del hospital Español, explicó que la iluminación que se mantiene hasta altas horas de la noche es contraproducente, no sólo para conciliar el sueño sino también  para que éste sea de calidad. Es que el organismo requiere oscuridad para segregar determinadas hormonas.

Precisamente, los dispositivos electrónicos que suelen quedar en el espacio donde se duerme emiten ondas electromagnéticas que afectan la calidad del descanso.

Que hay una mala higiene del sueño es el meollo del asunto, según señalan, y esto involucra diversos factores que se suman a los enumerados. Una alimentación inadecuada puede resultar un obstáculo: comidas pesadas; el consumo de bebidas estimulantes como bebidas cola o aquellas que contienen café; o fumar están totalmente contraindicados si se quiere tener un sueño reparador, según detalló  Matilla.

Lo que el especialista señalan como premisa fundamental es que a partir de que se oculta el sol el entorno y las actividades deben orientarse a ser facilitadoras del proceso, es decir tiene que bajar la intensidad. “Al ponerse el sol todos los estimulantes tienen que disminuir, todo debe volverse más laxo”, explicó el psicólogo. Sin embargo, en la práctica la cantidad de actividades, ya sea laborales, académicas o recreativas, prolongan la jornada hasta tarde e incluso le roban horas al descanso.

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