“Ayer empecé mi vida”, el desahogo de la joven violada por su padre y su hermano

Ana Paula hablo tras la condena que recibieron los abusadores y dio detalles del calvario que padeció entre los nueve y los quince años. La Justicia también declaró culpable por encubrimiento a la madre.

Ana Paula, la joven de 18 años abusada sexualmente por su padre y por su hermano, fue entrevistada por Mariana Fabbiani. En un diálogo desgarrador, la adolescente relató varios de los episodios de los que fue víctima en su casa, en la provincia de San Juan, desde que tenía 9 años.
La Justicia encontró culpables a los familiares de la joven por el delito de abuso sexual agravado. De esta forma, y en consonancia con las penas solicitadas por la fiscalía, su padre deberá cumplir 22 años de prisión, su hermano 20 y su madre 12, por encubrimiento y corrupción de menores. Al respecto, Ana Paula aseguró: «Fue un día hermoso para mí, porque se hizo justicia. Estuve esperando este momento. Ayer empecé mi vida«.

«A los nueve mi papá me daba besos, me despertaba tocándome y me obligaba a que yo le hiciera sexo oral. Esa era mi rutina». Ana Paula contó que el hombre repetía el abuso tres veces por semana. Luego, a partir de los 12, su hermano también comenzó a violarla. Mientras tanto, su madre, que estaba al tanto de lo que ocurría, decía no creerle.

«Le conté a mi mamá lo que estaba pasando, pero nunca me quiso creer. Ella lo había visto una vez, cuando volvió a casa luego de entregar un trabajo y mi papá me estaba obligando a practicarle sexo oral», relató la adolescente que confesó que tenía miedo de acusarlo porque era una persona muy violenta. «Al otro día, mi mamá me preguntó si él me estaba haciendo algo, pero yo se lo negué por miedo a que no me creyera y a que me golpeara. Él nos pegaba con el cinto. Además, había sido boxeador, así que también nos daba trompadas«, afirmó.

Ana Paula también se refirió a la reacción de sus padres cuando, a los 15 años, quedó embarazada de su hermano. Al principio, su madre intentó encubrir la situación porque tenía miedo de que su esposo echara a su hijo a la calle. «Empezó a darme novalgina vía vaginal para que lo abortara. Me daba té de canela todos los días de desayuno», aseguró.

Sin embargo, la joven decidió contarle la verdad a su padre, que la llevó al médico para corroborar lo que decía. “Cuando me hice la ecografía no se escuchaban los latidos del corazón del bebé, así que me trasladaron al hospital a hacerme un legrado. Luego de eso, mi papá pidió que me pusieran un diu para que no volviera a quedar embarazada”, manifestó.

A los 16, Ana Paula comenzó una relación con un joven con el que que, finalmente, se atrevió a hablar de los abusos que sufría por parte de su padre y de su hermano. Fue gracias a la contención y al apoyo de su novio que tomó el valor necesario para hacer la denuncia.

Fueron muchos años de sufrimiento, de un infierno de donde no podía salir: «Supe desde el principio que lo que pasaba estaba mal, porque eran mi padre y mi hermano. Además mis compañeritas en la escuela tenían familias normales».

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