Bajo la lupa: El intendente Galli y los organizadores

Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense remarcaron que la responsabilidad de habilitación le corresponde a la intendencia.

Ayer, 48 después de realizado el recital del Indio Solari, en el hospital municipal permanecían hospitalizados en terapia intensiva Daniel Robles, de 30 años, con domicilio en Córdoba, y Antonella Falcón, de 25 años. Mientras tanto, el foco del trágico recital que dejó dos muertos, se dirigía ahora a determinar las responsabilidades sobre lo ocurrido.

Sobre este punto, el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, se desmarcaba de las culpas para echárselas a la productora del recital, En Vivo Group SA, pese a que el ministro de seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, apuntó hacia las falencias en el control municipal.

“Yo no asumo la responsabilidad; la responsabilidad fue de la productora que nos mintió durante los días previos al show”, se defendió el jefe comunal. Ayer, la fiscal Susana Alonso le tomó declaración como testigo a Carlos Solari, sin hacerse público qué fue lo que dijo.

Además, hubo rastrillajes en el campo donde se realizó el recital y también hubo allanamientos en el hotel donde se hospedó Solari y en las oficinas de la productora.

La Justicia también le tomó declaración al intendente de Olavarría, Ezequiel Galli. Versiones periodísticas coincidían en la posibilidad de que el intendente fuera imputado por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Hasta ayer a la tarde, Galli, quien políticamente pertenece a Cambiemos, era la única autoridad gubernamental que se había referido al tema, sin que se hubiera pronunciado la gobernadora María Eugenia Vidal. Pero pasadas las 19, el ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo ofreció una conferencia de prensa en Olavarría. “Quien habilita cada uno de estos eventos masivos es la intendencia”, dijo el ministro, cargando claramente contra Galli.

“El intendente habrá entendido que con la experiencia de Tandil (último show de Solari), donde no hubo problemas iba a ser igual”, agregó Ritondo. “Ni el Estado ni privados pueden vender alcohol dentro del lugar ni a 200 metros del show; eso lo fiscaliza el municipio”, insistió. Frente a la prensa, Ritondo no estuvo acompañado por Galli.

El intendente Galli insistió en que la productora le mintió al municipio sobre la cantidad de gente que iba a asistir al show: “Al final fue el doble de lo que se había previsto”.

En declaraciones radiales, Galli dijo: “Siempre se estuvo organizando un recital y un operativo máximo para 200 mil personas, pero la productora había dicho que había vendido entradas para 80 mil a una semana del show”. El intendente precisó que según información extraoficial, “se vendieron 325 mil entradas”.

Lo cierto es que en el contrato firmado entre la intendencia y la productora, el municipio se constituía como “fiador” del predio “La Colmena”, propiedad de una cooperativa agraria. La productora -indica el contrato- pagó 300 mil pesos por el uso del campo de 15 hectáreas. Se estima que hubo una recaudación de entre 8 y 10 millones de dólares.

“Lo que sucedió fue imprevisto, sucedió de un momento para el otro y colapsó el recital”, admitió Galli y, tras lamentar las muertes de Juan Francisco Bulacio y Javier León, aseguró que “parecería que no fueron por una avalancha”.

Un informe presentado por el médico legista Roberto Vasermanas indicó que León murió por “trombosis cardiopulmonar” mientras que Bulacio falleció por un “paro cardio respiratorio traumático”. Resta aclarar en qué situación se produjeron sus muertes.

Ayer, en tanto, unos 50 efectivos del Ejército continuaban participando del operativo para sacar de la ciudad a gente aún varada después del recital del sábado a la noche. Así quedó grabada otra postal terrible: decenas de chicos cargados en camiones que tomaban la ruta 3, sin las mínimas medidas de seguridad al respecto.

El fiscal general de Azul, Marcelo Sobrino, dijo que la justicia estaba abocada a determinar “las causales” de las muertes de Bulacio y León, además de precisar las responsabilidades de los organizadores y del municipio. “Estrago doloso” e “incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos” aparecían como las figuras delictivas a esclarecer.

En el terreno estrictamente político, distintas versiones coincidían en señalar la posible renuncia del intendente Galli “por presiones internas de Cambiemos”.

Al mediodía de ayer, después de declarar, Carlos “El Indio” Solari dejó finalmente Olavarría en un avión privado.

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