Bolivia: En casi un mes de convulsión social, suman 23 los muertos

El CIDH además denunció como «grave» un decreto del gobierno interino que autoriza a los militares a controlar el orden público.

Suman 23 los fallecidos en casi un mes de manifestaciones en Bolivia, según un último balance de la CIDH, que también denunció este sábado como «grave» un decreto del gobierno interino que autoriza a los militares a controlar el orden público a la vez que les exime de responsabilidades penales.

Mientras un enviado de la ONU comenzó a tomar contacto con autoridades del gobierno interino de Jeanine Áñez y organizaciones sociales para restaurar la paz en el país, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) elevó de cinco a nueve el número de fallecidos tras choques entre campesinos y fuerzas combinadas del ejército y la policía ocurridos el viernes en la localidad rural de Cochabamba (centro).

Las cifras de los últimos fallecimientos aportadas por la CIDH coinciden con las de la Defensoría del Pueblo de Cochabamba, pero difieren de las del gobierno que mantiene en cinco el número de campesinos leales al exmandatario Evo Morales muertos ese día.

En Twitter, la CIDH calificó además de «grave» el Decreto 4078 del gobierno de Áñez, aprobado el jueves y divulgado extraoficialmente este sábado, que blinda a los militares.

«El grave decreto de #Bolivia desconoce los estándares internacionales de DDHH y por su estilo estimula la represión violenta», señaló el organismo.

El expresidente Morales, asilado en México desde el martes, fue más allá en Twitter: «Es una carta blanca de impunidad para masacrar al pueblo».

Desde la dimisión de Morales, tras casi 14 años en el poder, sus partidarios protestan en las calles convencidos de que su salida se debió a un «golpe de Estado».
«Reitero mi convocatoria al diálogo de alto nivel con mediadores para pacificar nuestra querida Bolivia y preservar la vida y la democracia», escribió en Twitter Morales, desde México.

La presidenta interina denunció la presencia en Bolivia de «grupos subversivos armados» compuestos por extranjeros y bolivianos.

«El propósito es que haya una transición democrática y pacífica, pero desafortunadamente Evo Morales ha dejado una estructura de violencia que nos está afectando a todos», deploró este sábado en un contacto telefónico con el líder opositor venezolano Juan Guaidó, a quien instó a «liberar» a su país.

En otra demostración de los cambios drásticos entre el gobierno de Áñez y Morales -fuerte aliado de Cuba y la Venezuela de Nicolás Maduro-, este sábado volvieron a La Habana desde Bolivia los primeros 224 médicos cubanos -de un contingente de más de 700- después de que la isla decidiera el «retorno inmediato» de su brigada médica en este país tras denunciar acoso y maltrato a los profesionales.

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