Del Plan Qunita al Plan Procesado: Aníbal Fernández y 22 más procesado y embargado

Otro procesamiento y embargo dictado por el juez Claudio Bonadio a ex funcionarios del gobierno de Cristina Fernández: se trata del ex jefe de gabinete, Aníbal Fernández; el gobernador de Tucumán, Juan Manzur y el ex ministro de Salud, Daniel Gollán. A todos los señala por los delitos de fraude en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público en el marco del Plan Qunita, que este lunes (15/02) fue suspendido por el gobierno nacional a raíz de que se detectaron fallas de seguridad.

El juez federal Claudio Bonadio procesó este martes (16/02) a Aníbal Fernández, Juan Manzur y Daniel Gollán y  a otros 20 imputados por las irregularidades en la licitación del plan Qunita. Es por los delitos de fraude en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. El magistrado también mandó trabar embargo hasta cubrir la suma de 440 millones de pesos.

Los tres principales procesados con ex funcionarios del gobierno de Cristina Fernández. Su ex jefe de Gabinete y dos ex ministros de Salud, entre ellos Manzur que actualmente es gobernador de Tucumán.

También fue procesado el militante de La Cámpora Nicolás Kreplak, ex viceministro de Salud.

Las licitaciones para el plan Qunita comenzaron cuando Manzur era ministro de Salud y terminaron en la gestión de quien fue su sucesor, Daniel Gollán. La conclusión de los trámites llevó la firma de Aníbal Fernández

La diputada porteña Graciela Ocaña inició la causa del Plan Qunita con una denuncia a partir de lo publicado por el sitio Eliminando Variables y así comenzó la investigación judicial.

La firma Fasano (sin actividad en el rubro de las cunas y artículos para bebés) fue favorecida con un contrato de 903 millones de pesos para proveer de 115.000 de los 140.000 kits que contempla el programa Qunita.

Además de las irregularidades en las licitaciones, el Ministerio de Salud de la Nación suspendió la entrega de los kits a raíz de un informe del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sobre la seguridad de las cunas y bolsas de dormir. Según se pudo determinar, esos elementos presentaban bordes afilados peligrosos para los bebés, la distancia entre los barrotes de la cuna no eran adecuadas, tampoco la flexibilidad del material, las cintas que sujetan los extremos de la estructura eran deficientes y podrían romperse, además no se aprobaron las normas de embalaje con instrucciones para advertir los peligros de asfixia. En definitiva, para el ministerio de Salud, se ponía “en riesgo la vida de los recién nacidos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.