El «No le dijo que no podrá ser reelecto y Evo dijo: “Perdimos la batalla, no la guerra”

El mandatario aceptó los resultados del referéndum constitucional en que el “No” ganó con el 51,30% sobre un 48,70% del “Sí”.

Tras la derrota que le impide ir por una nueva reelección en Bolivia, Evo Morales se sacudió el polvo y advirtió que seguirá con su proyecto político, en momentos en que la izquierda latinoamericana a la que pertenece yace herida por corrupción y malos manejos económicos.

“Hemos perdido la batalla, pero no la guerra”, atajó Morales al evaluar los resultados que confirman un No (51,30%) a su deseo de ir por un cuarto período consecutivo, frente a un 48,70% del Sí. Debe dejar el poder en 2020, tras marcar un récord como el gobernante con mayor tiempo al frente de Bolivia.

El revés de Morales se suma a otros que han sufrido sus pares ideológicos que buscaban extenderse en el poder, como el caso de los Kirchner en Argentina y de la derrota del oficialismo en Venezuela, en las elecciones legislativas de diciembre pasado. También está el desistimiento anunciado por el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, de ir por otra elección.

El apogeo de la izquierda en Sudamérica en la última década estuvo respaldado por el auge de las materias primas, que les garantizó ingentes ingresos invertidos en programas sociales que sacaron a millones de la pobreza.

Menos caudillos

Para algunos analistas, está concluyendo una etapa de lógica neopopulista en América Latina.

“Creo que vamos a entrar a una fase de transición, no creo en un cambio radical o pendular del eje político, excepto lo de Argentina (Macri, derecha), pero la tendencia es más de un cambio hacia una tendencia de centroizquierda”, consideró el cientista político de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz, Marcelo Silva.

También van a surgir nuevos liderazgos ciudadanos que no van a negar los avances y las conquistas sociales, agregó.

Para el profesor universitario e internacionalista peruano Carlos Novoa, muerto el líder Hugo Chávez, no sólo Venezuela quedó huérfana de un liderazgo de izquierda sino también quienes lo seguían en América Latina.

“Ni Chávez, ni Morales ni los Kirchner lograron configurar un movimiento político sostenible que supere sus propios dirigentes. Construyeron su partido en base a un caudillo sin buscar nuevos liderazgos. Al socialismo del siglo XXI se le están acabando los caudillos”, sentenció.

Por su parte el cientista político boliviano Carlos Cordero consideró que “con estos resultados no se cae el gobierno, pero el presidente tendría que hacer una evaluación de los temas que necesitan atención, como los internacionales, como los contratos (de gas) con Brasil, la demanda marítima (contra Chile), donde el país confía aún en el liderazgo de Evo Morales”.

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