En la mira la diplomacia de Trump, con Norcorea y Gaza

El secretario de Estado, Rex Tillerson, llegará mañana a Tokio para analizar con el presidente Abe los últimos ensayos misilísticos del régimen de Kim Jong Un. Luego irá a Surcorea.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, visita esta semana Asia en momentos en que los planes nucleares y balísticos de Corea del Norte se presentan como la primera crisis internacional del presidente Donald Trump.

Por otro lado, Jason Greenblatt, un diplomático de carrera experto en Cercano Oriente, visita Tel Aviv en busca de reactivar el proceso de paz entre Israel y Palestina.

Tillerson, un ex directivo del mundo del petróleo sin experiencia diplomática, tiene que causar impresión en Washington, donde aún no designó a un solo alto funcionario.

La amenaza nuclear

Esta semana visitará Tokio, Seúl y Pekín para abordar una crisis nuclear que amenaza con convertirse en guerra.

El secretario de Estado llegará mañana a Tokio, donde se reunirá con el primer ministro, Shinzo Abe, y el ministro de Relaciones

Exteriores, Fumio Kishida, quienes vieron con preocupación las últimas pruebas de misiles de Pyongyang.

El viernes visitará Corea del Sur, sumida en una crisis política interna tras la destitución de la presidenta Park Geun Hye y pendiente también de las provocaciones de su vecino del Norte. En Seúl se encontrará con el mandatario interino, Hwang Kyo Ahn, y con el titular de Relaciones Exteriores, Yun Byung Se.

Para concluir irá a China, tal vez la única potencia mundial con alguna capacidad de influencia en el régimen de Kim Jong Un.
China apoyó las sanciones de la ONU contra Corea del Norte y, en teoría, puso fin a las importaciones de carbón de su vecino, pero es reacia a tomar medidas capaces de provocar la caída del régimen.

Desde que asumió la presidencia estadounidense y, especialmente, desde los ensayos de misiles balísticos de la semana pasada, Donald Trump examina cómo aumentar la presión sobre Pyongyang.

“Creo que es bien sabido que actualmente analizamos cómo abordar la cuestión de Corea del Norte, y hay un abanico de aspectos en consideración”, dijo un alto funcionario estadounidense.

Entre las opciones planteadas por la línea dura de la política internacional de Washington se encuentra la posibilidad de aplicar sanciones secundarias que podrían dirigirse a bancos chinos que trabajen con Pyongyang.

Pero los funcionarios que preparan la visita indicaron que no se prevén anuncios relevantes próximamente.

“Estamos intentando definir cuál será el enfoque de la nueva administración” de Trump, reconoció uno de ellos.

Kim Jong Un, el tercero en una dinastía de líderes que manejaron Corea del Norte con opresión y culto a la personalidad, se ha mostrado tan determinado como su padre y su abuelo a desarrollar un arma nuclear.

El país dispone de una pequeña cantidad de bombas, y ahora prueba un misil balístico intercontinental y cohetes de corto alcance que podrían atacar las bases de Estados Unidos y ciudades de la costa Pacífica.

La crisis con Pyongyang se perfila como el primer reto clave de la administración de Trump, y el Pentágono ya provocó la ira de China al desplegar el sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: