Francia: familia asesinada por unas monedas de oro

French investigating police prepare to remove the abandoned automobile of Sebastien Troadec in a parking lot in Saint Nazaire, France, March 2, 2017. The family Troadec, the couple and their two children, have been missing from their home in Orvault for nearly two weeks. REUTERS/Stephane Mahe

París. El móvil del asesinato de la familia Troadec por parte de un familiar ha sido un contencioso que desde hace años tenían por unas monedas de oro de una herencia, informó hoy la fiscalía de Francia.

El homicida, que confesó el crimen y que contó con la complicidad de su esposa, compareció ayer ante el juez de instrucción. El fiscal de Nantes, Pierre Sennès, explicó en conferencia de prensa que Hubert Caouissin confesó haber matado con una palanca a su cuñado, Pascal Troadec (49 años), a la esposa de éste, Brigitte (49), y a los dos hijos, Sébastien (21) y Charlotte (18), en la casa de éstos en la localidad de Orvault, en el oeste de Francia.

Los investigadores tratan ahora de localizar los cuerpos de esas cuatro personas, que según el asesino confeso, fueron despedazados y en parte incinerados antes de ser enterrados, señaló Sennès.

El autor del crimen -que podría ser condenado a cadena perpetua- había acudido a la casa de los Troadec en Orvault con ánimo de espiar, para intentar dar con las monedas de oro que sospechaba que su cuñado se había apropiado indebidamente en una herencia familiar.

Acudió con un estetoscopio para captar las conversaciones en el interior de la vivienda de los Troadec, y después de que se hiciera de noche, se introdujo en el garaje, donde estuvo escondido hasta que pensó que todos estaban dormidos.

Del garaje pasó a la vivienda para buscar una llave que le daría acceso a las piezas de oro, pero, alertado por el ruido, Pascal Troadec bajó de su habitación armado con una palanca, se encontró a su cuñado y en el forcejeo que se produjo entre ambos el intruso le quitó la herramienta y lo mató con ella.

A continuación, hizo lo mismo con la madre y con los dos hijos antes de escapar y desplazarse a su propio domicilio en el extremo occidental de Bretaña, a unos 300 kilómetros de Orvault, donde le contó todo a su esposa.

La noche del día siguiente volvió a la escena del crimen para llevarse los cadáveres y borrar pistas.

Utilizó el auto de Sébastien Troadec, un Peugeot 308 que fue localizado por los investigadores cerca del puerto de Saint Nazaire -a una treintena de kilómetros de la vivienda familiar-, un lugar aparentemente escogido para intentar despistar a la policía.

La hermana de Pascal Troadec, que como su pareja compareció ante los jueces instructores, podría ser condenada a tres años de cárcel por haber ayudado a Caouissin a borrar huellas del crimen. La Fiscalía ha pedido para ambos el ingreso en prisión provisional.

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