Golpes, abuso y drogas: el drama de los nueve hijos de una víctima de femicidio en Santiago del Estero

Su mamá fue asesinada a hachazos en 2015. Ahora viven con un tío violento que hasta los obliga a vender estupefacientes.

En julio de 2015 María Corvalán fue asesinada a golpes con un hacha por el hombre que le alquilaba el departamento en el que vivía con sus nueve hijos en Santiago del Estero, a quien le debía 1000 pesos. El calvario de esos chicos empezó en ese momento, pero no se terminó ni siquiera cuando el femicida fue condenado a 25 años de prisión.

El calvario de los menores salió a la luz en las últimas horas durante una audiencia a partir de la cual se decidirá el futuro de su tío, Moisés Corvalán, con quien conviven desde que quedaron huérfanos y es violento y adicto a las drogas.

La propia madre de Moisés y abuela de los chicos fue quien lo denunció, no una sino cuatro veces entre enero y noviembre de 2019. El común denominador de cada una de esas presentaciones era el miedo que sentía tanto por ella como por sus nietos.

El asesino de Maria Corvalán fue condenado a 25 años de prisión. (Foto: gentileza Télam).

Moisés golpeaba a su madre cuando no le daba dinero para comprar estupefacientes, pero también le pegaba salvajemente a los nueve hijos de su hermana. Incluso atacó a uno de ellos con un hierro. De nada sirvió la restricción perimetral que le impuso la justicia a partir de la segunda denuncia. Los castigos siguieron y hasta trascendió que a algunos de los hermanos lo obligó a vender drogas.

Finalmente, fue una maestra de los chicos la que logró poner freno a la violencia y alejar a sus alumnos de otra tragedia. Al ver los hematomas y marcas que tenían en sus caras y en los brazos citó primero a su abuela y después alertó a las autoridades. Así se inició una causa contra el tío de las víctimas, que desde entonces se encuentra detenido con prisión preventiva acusado de lesiones, amenazas reiteradas, daños, entre otros delitos, en contra tanto de su propia madre como así también de sus sobrinos.

Durante la investigación, los menores dieron testimonio en Cámara Gesell y sumaron detalles sobre cómo su tío les “pegaba muy feo” con sus manos, con su cinturón y hasta con un hierro. En tanto, de la declaración de los vecinos surgió otra señal de alerta. Varios de ellos sugirieron que el acusado podría haber abusado sexualmente de las nenas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.