Guaidó, en su visita por Argentina, agradeció el apoyo de Macri y anticipó una «transición»

El presidente interino de Venezuela aseguró que su país «vive un secuestro por parte de sus instituciones con dictadura».

El presidente interino venezolano Juan Guaidó se reunió el viernes con el presidente Mauricio Macri en Buenos Aires como parte de la gira por países sudamericanos que le han brindado apoyo en desafío al gobierno de Nicolás Maduro.

El titular de la Asamblea Nacional venezolana, que se autoproclamó presidente interino de su país el 23 de enero, llegó a la capital argentina tras visitar Paraguay Brasil, donde también fue recibido por sus respectivos mandatarios. Tras Argentina visitará Ecuador, según confirmó el presidente Lenín Moreno el mismo día en rueda de prensa, y después seguirá a Perú.

Guaidó ingresó a la residencia presidencial de Olivos y luego ofreció una conferencia de prensa en la cancillería argentina. Ciudadanos venezolanos, a favor y en contra del joven dirigente, se acercaron al acceso del complejo e intercambiaron algunos insultos.

En ese contexto, el líder opositor venezolano agradeció el respaldo de Argentina y aseguró con la ayuda de los embajadores en distintos países están «preparándose para la transición» en el gobierno que sigue en manos de Nicolás Maduro.

Destacó la necesidad de mantener «la máxima presión» desde los países del Grupo de Lima para contrarrestar la vigencia de Nicolás Maduro en el poder.

«Venezuela vive hoy un secuestro por parte de sus instituciones con una dictadura», dijo Guaidó en alusión a la gestión de Maduro.

También señaló que «el principal rol de nuestras embajadas es mantener las relaciones» diplomáticas y «solicitar la protección de los activos venezolanos en el exterior».

Esas, sostuvo, «son las labores principales en el corto plazo y prepararnos para la transición» para, entre otras cosas, «garantizar la cadena de suministros, medicamentos y gasolina».

«Hoy Venezuela, aunque no se crea, está importando gasolina», añadió.

Además, dijo estar «consciente del riesgo que amenaza la vuelta» suya a Caracas, donde advirtió que «ya hay 600 militares que se ponen del lado de la Constitución».

Asimismo, calificó de «una tragedia para Venezuela» la caída en la producción de la petrolera Pdvsa.

Por otra parte, dijo que hubo «una labor de persecusión y tortura macabra» a unos 160 militares venezolanos que rechazaban las medidas del gobierno de Nicolás Maduro.

Guaidó dijo que deben «reestablecer la confianza con los militares» de su país porque aseguró que el 80 por ciento de las fuerzas armadas están dispuestos a ponerse a disposición de su presidencia.

El presidente del parlamento venezolano y encargado del Ejecutivo de ese país también deploró la presencia de «la inteligencia» y políticas «de Cuba» en las áreas estratégicas para las fuerzas de seguridad en la gestión de Maduro.

Macri fue uno de los primeros gobernantes en reconocer a Guaidó en un gesto que marca el contraste en la política exterior de la mayoría de los actuales gobiernos de Sudamérica respecto a sus antecesores de centro-izquierda, que apoyaban a Maduro.

El presidente argentino hizo referencia a Venezuela durante su discurso ante el Congreso en la apertura del año legislativo: «Hoy recuperamos el rol positivo en la región y en la escena global. Eso incluye el trabajo con el Grupo de Lima para condenar las violaciones de los derechos humanos en Venezuela y el reconocimiento del presidente encargado Juan Guaidó».

Más temprano, Guaidó había anunciado más movilizaciones callejeras y el ingreso de ayuda humanitaria a su país para mitigar las necesidades de más de 300.000 personas durante una visita a Paraguay en la que fue recibido con honores oficiales.

Venezuela sufre una crisis política y económica que, según cifras de las Naciones Unidas, ha obligado a más de tres millones de personas a abandonar el país.
Paraguay rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro el 10 de enero cuando el presidente Mario Abdo Benítez desconoció su nuevo mandato junto a otros 12 Estados que integran el llamado Grupo de Lima. Estados Unidos y varias naciones latinoamericanas y europeas han dado su respaldo a Guaidó.

Guaidó, de 35 años y militante del partido Voluntad Popular, se autoproclamó el 23 de enero presidente encargado de Venezuela hasta que se realicen nuevas elecciones.
La oposición venezolana afirma que el resultado de los comicios de mayo de 2018 en los que Maduro fue reelecto es ilegítimo porque muchos electores se quedaron en su casa en rechazo a la elección, la oposición fue proscrita y empleados públicos y beneficiarios de programas sociales del gobierno fueron presionados para votar por Maduro.

Desde 2013, cuando Maduro fue elegido sucesor del fallecido Hugo Chávez, la economía del país tuvo declive en sus principales indicadores, según informes del Parlamento y organismos internacionales. La hiperinflación, uno de los mayores problemas económicos de Venezuela, cerró el año pasado en 1.698.000%, de acuerdo con datos proporcionados por el Congreso venezolano.

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