Morales junto a sus pares provinciales se reunieron en la Casa de San Juan

Los mandatarios se le plantaron a la jefa del Ejecutivo bonaerense, quien reclama en la Corte una deuda de $ 56 mil millones. Temen que deban pagarla el resto de las provincias.

l gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, ofició de vocero de los representantes de las 21 provincias que ayer se reunieron en la Casa de San Juan, a cinco cuadras del Obelisco. “La pretensión de la provincia de Buenos Aires perjudica gravemente al resto de las provincias”, sintetizó Schiaretti.

La referencia apuntó al único tema que se discutió por más de dos horas alrededor de una larga mesa: la demanda que presentó la gobernadora María Eugenia Vidal, ya en tratamiento por la Corte Suprema de Justicia, para que se actualice el Fondo del Conurbano Bonaerense. Esa actualización reclamada por Buenos Aires fue estimada en 56 mil millones de pesos. Los gobernadores temen que ese dinero sea tomado de los fondos coparticipativos.

El cordobés ocupó una de las cabeceras de la mesa; a uno de sus lados se ubicó el correntino y radical, Ricardo Colombi; en el otro estuvo el peronista y gobernador tucumano, Juan Manzur. El anfitrión, el sanjuanino Sergio Uñac (peronista), ocupó la otra cabecera. A su lado se ubicó el mandatario jujeño y radical, Gerardo Morales.

“Acá vinimos a discutir recursos de cada provincia, así que es bueno que estemos todos más allá del partido político al que se pertenezca”, dijo el gobernador salteño Juan Urtubey, antes de la reunión.

La convocatoria contó, como señalaba Urtubey, con dos mandatarios oficialistas (Colombi y Morales), además de los gobernadores peronistas y de partidos provinciales. Otro gobernador oficialista, el mendocino y radical Alfredo Cornejo, llegó tarde pero rubricó el documento firmado en la cumbre. Tampoco asistió un representante de Chubut, pero Schiaretti justificó la ausencia dando a entender que el gobernador Mario Das Neves adhería al reclamo. Vidal y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no participaron de la reunión.

“¿Por qué fue excluida la gobernadora Vidal?”, se le preguntó a Schiaretti. “Será en otra instancia. Aquí hay un recurso de la provincia de Buenos Aires que afecta al resto de la provincias. No tiene que ver con el cariño que le podemos tener a María Eugenia Vidal. Aquí estamos las partes que han sido demandadas”, respondió.

El documento firmado es un corto comunicado de cuatro puntos, sin título, en el que una breve introducción aclara que se refiere al “reclamo judicial planteado por la Provincia en torno al tema Fondo del Conurbano”.

El primer punto afirma, sin más vueltas, que “la pretensión de Buenos Aires perjudica gravemente al resto de las provincias y municipios”.

El segundo punto consiste en la propuesta de llevar la discusión, “siendo un tema que involucra la relación Nación-Provincias”, al Congreso Nacional. “Hoy ninguna fuerza política tiene mayoría como para imponerse al resto, por lo que todos estamos obligados a dialogar y buscar consensos y tener tolerancia”, dijo Schiaretti.

El punto tercero está dirigido a la Corte Suprema: se le solicita “respetuosamente”, que “no tome resolución alguna hasta tanto sean escuchadas todas las jurisdicciones y se dé el debate correspondiente entre la Nación y las Provincias y el Congreso de la Nación.

El cuarto punto sólo ratifica “la permanente disposición al diálogo y la búsqueda de soluciones consensuadas”.

Si bien se usó un tono mesurado para expresar el reclamo, los gobernadores, individualmente, pusieron número a la preocupación que ayer los reunió: Si la Corte falla a favor de la provincia de Buenos Aires, y se actualiza el fondo del conurbano con parte de la coparticipación, ¿cuánto pierde cada distrito? “En el caso de Córdoba, estimamos una perjuicio de unos 7 mil millones de pesos al año”, respondió Schiaretti a este diario.

“Aunque tengamos equilibrio fiscal en mi provincia, si nos sacan 3,5 mil millones de pesos por año, entramos en emergencia”, admitió Manzur a la prensa.

“Unos 2 mil millones”, fue la evaluación hecha por Urtubey. Para el vicegobernador de San Luis, Carlos Ponce (representó a Alberto Rodríguez Saá), su provincia debería ceder 1.600 millones de pesos al año. Pablo González, vice de Alicia Kirchner en Santa Cruz, estimó en mil millones de pesos anuales el perjuicio.

Los gobernadores esperan encarrilar el diálogo vía el ministerio de Rogelio Frigerio. Una frase de la gobernadora Vidal, dicha días atrás, quedó flotando en la cumbre de mandatarios provinciales: “Me voy a pelear con todos los que haga falta para defender a los bonaerenses”.

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