Murió un campeón del mundo de los 70

El Poroto Saldaño, que ganó la Intercontinental 78 con Boca, falleció este jueves a los 70 años en Santa Fe. Empezó en Instituto y fue ídolo en Colón. Acá, el recuerdo de un personaje de película.

Cuando Boca llegó a Alemania para jugar la final de la Intercontinental 78 contra el Borussia Moenchengladbach, después de haber empatado 2-2 en la ida en la Bombonera y con la obligación de dar el batacazo de visitante, al técnico Juan Carlos Lorenzo le preguntaron cuál era el mejor jugador de su equipo y sin dudar señaló con el dedo a José Luis Saldaño. «Es el nuevo Mario Kempes», dijo un mes después de que Argentina ganara el Mundial con el Matador como goleador y figura. Y en tiempos sin redes sociales, sin YouTube y sin transmisiones de partidos como ahora, fue suficiente para despistar al rival.

Saldaño era grandote, un tanque, con la melena larga y flequillo, aunque nunca llegaría a ser Kempes. Esa avivada de Lorenzo, sin embargo, bastó para que en el partido los alemanes no prestaran tanta atención a jugadores decisivos en la creación como Zanabria y Felman y se enfocaran en Poroto, que contó varias veces que lo seguían de a dos o tres rivales. 

Para ese partido ante el Borussia, Lorenzo no sólo se adelantó a su rival enviando un espía a seguir cada movimiento en los meses previos, también lo despistó con varios cambios de un partido a otro y la decisión de salir a atacar de visitante. Y Saldaño, que había llegado a Boca a comienzos de 1978, entró de titular en lugar de Toti Veglio.

El final de la historia es que Boca ganó 3-0 y logró la primera Copa Intercontinental de la historia del club. Saldaño no jugó mucho en Boca, sólo estuvo hasta el final de 1978 (18 partidos, tres goles). Pero esa final fue su mayor logro.
«Cuando volvíamos de Alemania, todos nos volvíamos locos comprando cosas para nuestras familias y él nos sorprendió a todos: se compró un violín. Nos cagábamos de risa. Si había alguien que no nos imaginábamos tocando un violín, ése era Poroto», recordó Mario Zanabria.

Su carrera había empezado en Instituto, donde llegó a jugar con Kempes y Ardiles. También jugó en Rosario Central, Huracán y fue ídolo de Colón de Santa Fe, al punto de hacerle un gol a Unión jugando para Boca, levantarse la camiseta y mostrar los colores del Sabalero. Cuentan que le tiraron con un para avalanchas y él lo devolvió a la tribuna…

Este jueves a las 6 de la mañana falleció a los 70 años en Santa Fe, donde vivía junto a su familia desde que dejó el fútbol. Desde hacía tiempo padecía una enfermedad renal.

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