Se quedó sin frenos, el micro que desbarrancó con los mendocinos en Bolivia

Cuatro jóvenes jugadores fallecieron. El chofer perdió el control del vehículo que terminó cayendo por un barranco de 150 metros.

Cuatro jóvenes mendocinos murieron ayer al desbarrancar un colectivo en el departamento boliviano de Tarija, en el sur del país, accidente en el que fallecieron otras ocho personas y más de 35 resultaron heridas, informaron fuentes policiales y medios de Bolivia.

La Municipalidad del departamento mendocino de Lavalle puso a disposición de los familiares de las víctimas, que fueron identificadas como Mauro Fuentes (22), jugador de Godoy Cruz. Jeremías Lucania (22) y los hermanos Alexis (19) y Nahuel Ávila (24), un transporte para que viajen hasta el lugar del accidente.

Según trascendió, los jóvenes formaban parte de un equipo que disputaría un torneo de fútbol.  Abel Rocha, uno de los mendocinos que viajaba en el micro, dijo a medios bolivianos que el accidente se produjo porque el colectivo «se quedó sin frenos y sin embrague».

«Íbamos a jugar un torneo a Incahuasi. Veníamos diez y quedamos seis, porque cuatro ya fallecieron», dijo.

El accidente ocurrió ayer en la mañana cerca de la localidad tarijeña de Cieneguillas, declaró a la agencia estatal ABI el jefe de bomberos de la Policía de Tarija, Roberto Siles.

Según un informe preliminar, «son 27 personas heridas y 12 fallecidas, pero eso se está todavía cuantificando», remarcó Siles, quien confirmó que el micro pertenecía a la empresa 23 de Marzo. Los heridos fueron trasladados al Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Tarija.

Los jugadores mendocinos habían abordado una unidad de la empresa 23 de Marzo a las 9 de ayer en la ciudad de Tarija rumbo a Culpina. Los jóvenes se dirigían a jugar un partido amistoso con jugadores del municipio de Incahuasi en Chuquisaca, detalla El País de Bolivia.

Según el relato de los sobrevivientes del accidente, la flota transitaba con normalidad cuando de repente al llegar a la altura de la comunidad de Cieneguillas, el chofer empezó a darse cuenta de que los frenos del micro no servían. En ese momento le gritó a su ayudante y trató de bajar la velocidad usando los cambios de la caja mecánica, pero no fue suficiente, ya que se encontraban atravesando una curva.

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