Tiene 74 años y trabaja como repartidor de una aplicación de delivery

Fue nadador profesional y luego un reconocido entrenador. Hace todas sus entregas a pie.

Cuando Mariana abrió la puerta no pudo evitar conmoverse. Había pedido un delivery​ de comida desde la comodidad de su casa y estaba un poco molesta porque su pizza estaba demorando más de lo estipulado, pero cuando lo vio a Francisco Sánchez parado frente a ella con una sonrisa y la comida lista, se olvidó al instante de su mal humor.

La chica pagó su entrega, calificó con el mejor puntaje al veterano repartidor y entró en su cuenta de Facebook para tratar de ayudarlo un poco más: «El señor Francisco es un repartidor de Uber Eats que hace sus entregas a pie, se pierde un poco entre las calles pero de que llega llega. Por favor tengan paciencia y sean generosos con su propina, es bastante mayor y evidentemente tiene la necesidad de trabajar. Muy amable el señor lo hace con toda la actitud», escribió en la red social y la historia rápidamente se volvió viral.

Resulta que Panchito, como todos lo conocen, tiene 74 años, es un ex nadador profesional y reconocido entrenador de natación de México, que hoy divide sus días entre su familia y sus caminatas para entregar pedidos. Cuenta que no lo hace por una necesidad económica sino por una cuestión física y mental: necesita hacer ejercicio y mantenerse ocupado, es por eso que todos sus repartos los hace a pie. 

"Lo agarré (el trabajo) como un juego…", explica.

«Lo agarré (el trabajo) como un juego… Porque a mí mis doctores del Seguro siempre me pidieron que hiciera ejercicio, que me pusiera a nadar o caminara», le dijo Francisco esta semana al diario El Universal de México.

Una usuaria viralizó su historia.

«Yo quería mantenerme activo y recuperar mi peso de 60 kilosporque ya estaba en 75…«, describió el ex nadador y agregó que su cuadro de salud mejoró a partir de que tomó este trabajo como repartidor: «Bajé de peso y cada vez que voy al doctor, me chequeo: ya peso menos y así ando».

Al conocerse su historia de manera masiva, decenas de deportistas que fueron dirigidos por él lo saludaron, reconocieron y destacaron como profesional y como persona. «Siempre fue de los entrenadores de natación con atletas en Selección Nacional, de hecho fue parte de alguna selección cuando aún nadaba y me tocó ser su compañero cuando yo también era entrenador», dijo el ex nadador Juan Manuel Rotter. Mensajes de este estilo se multiplicaron por las redes. 

Panchito, el repartidor de 74 años, que hace sus entregas a pie.

Francisco contó que muchos de esos saludos también le llegaron a él a pesar de que no es muy hábil con la tecnología: «Mira yo de celulares no sé nada. Yo nomás sé que cuando tengo que hacer una entrega me conecto y sale algo ahí (señala el celular) y voy». 

Según describió al medio mexicano, su rutina de trabajo es de lunes a viernes y consiste en sentarse en las inmediaciones de la plaza comercial Reforma, a esperar a que “le caiga un pedido”. 

"Yo quería mantenerme activo y recuperar mi peso de 60 kilos", señaló.

A diferencia del resto de los repartidores, él realiza sus entregas a pie,  no hay moto, ni bici y por eso tarda un poco más. Sin embargo, nadie se queja, más bien todo lo contrario: «Todas las personas que me ven, siempre me dicen: ‘Felicidades, qué bueno que usted esté haciendo ejercicio’. Y mis compañeros siempre me cuidan. Todos los que trabajan en esto, que son compañeros y me ven por la calle, siempre me saludan, me cuidan y así ando».

"Él lo ve más que nada por sus salud, por caminar y sentirse útil", contó su hija.

¿Y qué pasa cuando no conoce el camino para llegar a un pedido? «Si no sé le pregunto a un policía o a cualquier persona: ‘Oye, ¿la calle fulana?’.  De esa manera entrego el pedido que me llevo”.

Zaira Sánchez, hija de Francisco, contó que esto no la sorprendió tanto porque su padre siempre ha sido una persona activa. Desde que era chica se acostumbró a verlo trabajar y esto de convertirse en un repartidor «le viene muy bien para que salga a la calle y se distraiga. Él lo ve más que nada por sus salud, por caminar y sentirse útil», explicó. «Siento que lo beneficia porque él se ve bien».

"Si no sé le pregunto a un policía o a cualquier persona".

Señaló que siempre preocupa que algún familiar salga a la calle, pero sabe que Francisco es cuidadoso y además, dijo, quiere permitir que su progenitor continúe realizando actividades. “Tiene mi apoyo y también el de mi hermana. Para nosotros es un gran ejemplo de que él siga demostrando que puede”, dijo.

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