Un día como hoy nació Oscar Hugo Gomez «Lenguaráz», dueño de la casaca N° 7 del «Tomatero»

Nació el 04 de junio de 1952, un día como hoy cumpliría 65 años, es conocido y se hizo popular por su gran despliegue como wing vistiendo los colores de Defensores de Fraile Pintado; fue hombre de trabajo y excelente padre familia.

Entre los tantos, seguramente que hoy su tumba será visitada por su hijo Hugo «El Puma» Gómez, para rendirle honores y agradecer por su legado de padre y de una persona que supo hacerse de un buen nombre en las tierras tomateras.

Cuenta la historia que por aquellos días los chicos entre 14 y 18 años, se juntaban en los «potreros» a jugar «a la pelota» o en los campeonatos de las fincas de los productores en la localidad de Fraile Pintado. Allí eran observados por dirigentes y fichados para el Tomatero.

En aquellas épocas no había inferiores, reserva y primera. Los que sobresalían debutaban temprano en primera. Tal es caso de: Carmelo Ruscitto; Pedro Arraya; Arecio García, por citar algunos.

En los albores de la formación de Liga Regional (unión de Ligas del Ramal y Ledesmense) Fraile Pintado contaba con una camada de jugadores que trascendieron, ya no jugaban a la pelota, jugaban al fútbol.

En ese tiempo se conocían casi de memoria, «Chaqueño» Arecio; el «Zurdo» Benítez; «Ratón» Cruz; el «Coya» Aníbal; «Chingolo» Cruz; Quique» Narváez, y con ellos ese chango que demolía a rivales con su velocidad y con su picardía los desconcertaba. Empezó jugando de «4» porque no había otro para ese puesto,  pero su lugar en el mundo era la banda derecha, pegado a la línea de cal, todo un N° 7.

Piques, desbordes, fintas, chiflar y arrancar en velocidad. Lo sabían y estaba presente en su memoria el «Zurdo» Benítez y el «Chaqueño» Arecio, encargados de poner el pelotazo a espaldas de marcadores. Lo sabían «Chingolo» Cruz y el «Coya» Cayo que picaban y seguros de que «Lengua» tiraría el centro.

«Lenguaraz» que con una sonrisa agradecía a Doña Alcira (su mamá) infaltable en los partidos de su hijo y caminando pegada al alambrado, retando a rivales oír cada faul, a referís y lineman por cada offside mal cobrado. Habilidad, picardía, velocidad y un corazón enorme de parte de Oscar Hugo Gómez «lenguaraz» con el 7 del «Defe» tatuado en la piel, con la pasión tomatera en el corazón.

Nacido en la finca Yuchán, Palo Blanco; trabajo hasta sus últimos días de vida en el Hospital Presbítero Escolástico Zegada como chofer de la ambulancia. Dejo de existir un 2 de agosto de 2014 y hoy los fraileños y los que amamos la historia de gente que dejo mucho en esta tierra, le decimos que nunca dejaremos de recordar como el caso de don Oscar Hugo Gómez, «Lenguaraz», el dueño de la 7. «Wing» eterno de Defensores de Fraile Pintado.

 

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