Una pareja se suicida tras serle diagnosticado cáncer terminal al marido

Así lo confesaron en una carta que encontró la policía junto a los cuerpos. También encontraron sin vida a la perra de la pareja.

Algunos dirán que es un acto romántico. Otros, uno de cobardía. Cada uno tendrá su valoración. Pero lo fáctico es lo que finalmente sucedió en Puente Genil, un pueblo de la Córdoba española. Allí, una pareja de canadienses que llevaba años como residentes, se suicidó después que de conocieran que al marido le habían detectado un cáncer terminal.

Se trata de Dianne y Jaime quienes vivieron juntos hasta la muerte. Ambos, septuagenarios, llevaban dos décadas en España ​y eran la pareja más conocida del lugar. Todo el mundo sabía sobre la vida de los canadienses del pueblo. Eran toda una novedad.

Por eso, Puente Genil, un pueblo de poco más de 30.000 habitantes, hoy no sale de su asombro.

Vista panorámica de Puente Genil, en la provincia de Córdoba, en España.

Dianne y Jaime fueron encontrados el pasado viernes dentro de su auto, ya muertos, con una garrafa de gas junto a ellos. Cuando un vecino, que lo estaba tratando de ubicar al celular, los vio, ya llevaban más de doce horas fallecidos. Así lo indicó la autopsia posterior.

Junto a los cuerpos las autoridades también encontraron una carta en la que contaban el motivo de la decisión: Jaime había sido diagnosticado con un cáncer de piel en fase terminal y los médicos le auguraban muy poco tiempo más de vida, incluso les dijeron que podía no llegar a la Navidad.

Las primeras investigaciones ya habían desvelado que el matrimonio había estado despidiéndose de sus amigos en Puente Genil a lo largo de los últimos días, a los que afirmaban que se iban de viaje. Para todos eso no era una novedad ya que la pareja se la pasaba recorriendo el mundo.

Pero la tragedia fue aún mayor. Junto a ellos, adentro del auto, también estaba muerta la perrita que los acompañó durante largos años. Dianne y Jaime decidieron llevársela con ellos.

Vecinos y amigos de la pareja indicaron en los medios que en el último tiempo ya habían dado indicios de que algo raro estaba pasando. Las primeras señales se advirtieron a finales de la semana pasada. Cada domingo, a las once de la mañana, Jaime y Dianne acudían religiosamente a misa en la iglesia del pueblo. Nunca se perdían una. Tampoco este último fin de semana. Pero una amiga del matrimonio relató que al verlos llegar, Jaime se dirigió hacia ella para aferrarse a su cuerpo con un desesperado abrazo. Ella misma desveló más tarde a otra persona que sintió que ese abrazo «parece el último que me iba a dar en su vida».

Una plaza de Puente genil, en Córdoba, España. (Google Maps)

Otro indicio fue que Dianne, en los últimos días, había salido del grupo de WhatsApp de la parroquia, algo que sorprendió a todos debido al compromiso que tenía la pareja con la iglesia local.

Jaime tocaba el cello en el coro de la parroquia y con su esposa estaban anotados en la escuela local para aprender a bailar sevillanas. Dianne siempre poseía un estilo innato en su modo de vestir: vestido, zapatos, abrigos y peluca, por un cáncer por el que también había pasado ella. Y sufría cada vez que algún conocido también pasaba por esa enfermedad. 

«Hace cosa de un año, una vecina del pueblo muy amiga de ella tuvo un cáncer terrible que se la llevó por delante. Lo sufrió mucho, mucho. Y ahora le llegaba esto…», relató un vecino.

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